La posición fetal busca la seguridad, nunca representa cobardía. Es el centro, la entraña de mi madre y la semilla sempiterna de mi padre sobre el elemento húmedo y dúctil.
La desnudez representa más la interior que la exterior, ésta última sólo es el templo, el resguardo.
El manto representa frescura y libertad pero salvaguarda el pudor. Sus diversos colores en los que predomina el violeta, representa la llama transmutadora de lo malo a lo bueno, es la transmutación del karma, el perdón y la misericordia.
La rosa, aún siendo lozana y hermosa, comienza a perder sus turgentes pétalos, lo que significa que su vida es efímera, que envejece y luego muere (nuestra otra forma de belleza, es la etérea). El tallo representa un camino recto pero lleno de espinas. El dolor siempre debe estar presente para crecer.
Las virtudes del color amarillo son la inteligencia, la iluminación, la comprensión y la sabiduría (segunda persona de la santísima trinidad); desarrolla la fuerza mental y la intuición que normalmente pertenecen a todos los que desean ayuda, paz, luz e información como son los maestros y estudiantes, a quienes caracteriza el orgullo intelectual por el cúmulo de conocimientos. Su arcángel es Jofiel que es el que imparte la luz y envuelve en su manto dorado o amarillo como suavísima seda produciendo bienestar y alegría.
Las violentas olas al fondo, representan el odio, la envidia, la mentira, la crítica, el rencor, la burla, la cobardía, la desesperación; el aturdimiento que provoca en los seres la prepotencia de los altaneros y toda esa perversidad que descarga la "humanidad pigmea, más estúpida que malvada", sobre los seres de luz, nobles y espirituales.
No obstante, también hay un mar en calma, lo cual permite que se relaje tanto pesar para restaurar la fuerza, la confianza, con un sorbo de vinagre... de hiel, como Jesús calmó su sed y se recobró para entregar su alma al Creador, su padre.
La figura central reposa sobre el agua. Jesús caminó sobre las aguas del mar y nos demostró que es posible sostenerse sobre el elemento agua si desarrollamos la fuerza en la voluntad por la fe y el amor. Es como el ya no encontrar oxígeno que respirar y tener que aprender a respirar bajo el agua. Es llegar a CREER que existe un ser superior de amor y ternura que ve nuestros desaciertos causados por el mal uso de nuestro libre albedrío, pero nos espera siempre para consolarnos, todo está en arrepentirse sinceramente.
Por último, la escena se desarrolla durante una noche muy negra, pero que sin embargo está casi totalmente iluminada; lo que demuestra que la luz domina sobre la obscuridad. Siempre se filtrará un rayo de luz enmedio de la más densa sombra, sobre la maligna tiniebla.
La noche que terminé este cuadro, y luego de firmarlo, retrocedí para observarlo a cierta distancia y sin querer lloré. Miré incrédula mis manos llenas de pintura, la ropa, los pinceles, la paleta, y comprendí que por fin había podido expresar mi sentimiento sin venganzas y sin haberle hecho daño a nadie –de manera tan exacta– sobre un lienzo que no aspira a ser una obra maestra para el juicio humano, sino la restauración mía ante Dios en quien confío, me complazco y doy gracias.
Rosalía E. Nolla Ortega.
Una corrección al titulo del cuadro, debe de decir:
ResponderEliminarSOSTENIDA DEL MAR
Mil disculpas, mea culpa.
Perfectamente se que toda la familia Nolla tiene el espíritu artístico, sensible y bello que permite que de una forma o de otra se pueda expresar todo lo que llevan dentro, realmente he quedado muy impresionada con el sentir de Rosalía y que además lo sepa expresar no sólo verbalmente sino con esa maravillosa pintura. Felicidades por ese don tan divino que Dios te dio. Atte. Norma Nolla Gancedo (Hija de Jaime Nolla y Consuelo Gancedo)
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