Solo eso faltaría, que los sacerdotes también hicieran sus apuestas cada vez que unieran a alguien en santo matrimonio, pero ya ni eso sería de dudar en vista de que ya cada quien hace lo que le da la gana y ahora se casan sólo para ver cómo les va. Qué mas daría si el cura también apostara sólo para ver si pierde o gana. El compromiso ya no existe; creen que se casan para pasarla a todo dar y ese no es el propósito fundamental del matrimonio. En fin, ya muy poca gente lo entiende. Muy bueno sería que todos los jóvenes se casaran con su convicción genuina de formar una familia para siempre. Muy bueno sería que el divorcio no existiera mas que para asuntos sumamente graves. Te saludo con cariño Ramón. Por este esfuerzo que haces siempre desde que nació el Blog aunque pocos te contesten. Aquí andamos. Rosalía
Solo eso faltaría, que los sacerdotes también hicieran sus apuestas cada vez que unieran a alguien en santo matrimonio, pero ya ni eso sería de dudar en vista de que ya cada quien hace lo que le da la gana y ahora se casan sólo para ver cómo les va. Qué mas daría si el cura también apostara sólo para ver si pierde o gana. El compromiso ya no existe; creen que se casan para pasarla a todo dar y ese no es el propósito fundamental del matrimonio. En fin, ya muy poca gente lo entiende. Muy bueno sería que todos los jóvenes se casaran con su convicción genuina de formar una familia para siempre. Muy bueno sería que el divorcio no existiera mas que para asuntos sumamente graves.
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